Nada deseable la nueva política de "congestionamiento sexual" de Nueva York

29 Feb 2008

Bloomberg's New "Congestive Sex" Policy for New York Isn't Very Desirable

25 de febrero de 2008 (LPAC).—Hay creciente oposición a lo que Lyndon LaRouche describe como la política de "congestionamiento sexual" del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, para el distrito de Manhattan. La Asamblea Estatal tiene hasta el 31 de marzo para aprobar o rechazar el plan de acaparamiento y aburgesamiento verde-fascista de Bloomberg, el cual pretende ser un modelo para Estados Unidos.

Según LaRouche, el plan consiste en "ama a tu madre mientras puedas" o "reproducción sin sexo" o, en su etapa más avanzada, "respirar sin sexo".

El plan es de imponer un peaje de 8 dólares por viaje para los carros y de 21 por camión que entre al distrito de Manhattan, desde el extremo sur hasta la calle 60 los días hábiles, de 6 a.m. a 6 p.m. Manhattan es uno de los cinco distritos que componen la ciudad de Nueva York.

El asambleista Andrew Hevesi de Queens, dijo que el plan de Bloomberg es "monumentalmente problemático", señaló que no hay ninguna garantía del destino que se le dará al dinero y agregó que de hecho aumentará la contaminación en los otros distritos de la ciudad, donde la gente estacionará sus autos para tomar transporte colectivo hacia Manhattan.

Asimismo, el asambleista Brodsky, presidente de la comisión de Agencias, Administraciones y Comisiones de la Asamblea estatal, declaró: "No voy a apoyar un principio que dice, por primera vez en la historia de EU, si quieres entrar a un espacio público tienes que pagar un coste".

El ex presidente Bill Clinton, quien tiene sus oficinas en Manhattan, también criticó el plan el 15 de junio del 2007 detallando que sería "regresivo" para la población de menores ingresos.

Pero, aunque Bloomberg ha mantenido su política sexual para sí mismo, aparentemente la inspira en un designio similar de Londres. El concejal municipal de la Ciudad de Nueva York, Lewis Fidler destacó que en Londres el plan de "congestionamiento sexual" ha resultado un fracaso, ya que sólo ha disminuido en 2% el número de vehículos que entran a la ciudad.