Another Lackey for the Oligarchy Admits: "Whole World Going Over the Precipice"
3 de enero de 2008 (LPAC).— Con un lenguaje inusitado, el comentarista francés, Jacques Attalí, lacayo de vieja data de la oligarquía francesa y ex asesor del presidente francés Francois Mitterrand, calificó de quebrado al actual sistema financiero mundial. Al escribir en su columna en el semanario l'Express de hoy, dice, "Pareciera que el mundo entero se precipita al precipicio. Como si se estuviera preparando una colisión de trenes a toda velocidad. Como si fuera el remolino que vacía el fondo de la tina de baño',' no se ve estabilidad en la economía global.
"Que el asesinato de una dirigente de oposición en un país del sur sacudiera tan gravemente a los mercados financieros asiáticos, y con ellos los del mundo entero, revela la fragilidad extrema del planeta", escribe Jacques Attalí, refiriéndose al asesinato de la ex primer ministra de Paquistán, Benazir Bhutto. Attalí dice que "más allá de las hipotecas de alto riesgo, están circulando muchas otras deudas y nadie sabe cómo las van a poder respaldar los bancos: las de los fondos compensatorios, de los aseguradores unilineales, de los fondos LBO (adquisiciones hostiles de empresas mediante préstamos) y de los tenedores de tarjetas de créditos, que forman una pirámide que asciende a mucho más que los propios fondos de los bancos, que debieron haber cerrado hace mucho tiempo de no ser porque los bancos centrales acordaron refinanciarlos a todos sin ninguna restricción".
La Unión Europea está en tan graves dificultades, "con una Italia financieramente tan a la deriva, que el ataque de los especuladores en contra de la Hacienda de Roma está poniendo en duda la existencia misma del euro".
Attali hasta le agrega a esta mezcla ya venenosa, las crisis en el Medio Oriente, y el crecimiento de la pobreza a nivel mundial. Pero, al igual que otros apéndices del sistema oligarca angloholandés, Attalí no admite que esto no tiene remedio y que tiene que reemplazarse por el tipo de reorganización financiera que representa el nuevo sistema monetario de Bretton Woods de Lyndon LaRouche, y las acciones de emergencia en los Estados Unidos como la Ley de Protección a los Bancos y Propietarios de Vivienda. En vez de esto, sólo insiste en los síntomas, como si estuviera examinando un paciente vivo, no un cadáver.