¿De verdad puede Chávez lograr la paz con narcoterroristas?

Can Chavez Really Make Peace With Narcoterrorists?

27 de diciembre (LPAC).— El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, convocó a una conferencia de prensa el 26 de diciembre por la mañana para anunciar que su gobierno había logrado llegar a un acuerdo con los narcoterroristas de las FARC —el principal cartel de la cocaína de Colombia— para la liberación de dos mujeres y el hijo de una de ellas que nació en cautiverio, si el Gobierno colombiano aceptaba; lo cual hizo de inmediato. El viceministro de Relaciones Exteriores venezolano Rodolfo Sanz anunció orgulloso el 27 de diciembre que el momento de la liberación "es competencia y potestad exclusiva del comandante presidente Hugo Chávez".

La operación se ha montado con gran publicidad, y Chávez sugirió que el siguiente paso sería el inicio de "negociaciones de paz" con las FARC; con él en el centro. Tan bienvenida como pueda ser la liberación de los rehenes mantenidos en campos de concentración en la selva, la operación Chávez-FARC funciona, por lo menos, como una distracción y un intento de cambiar la agenda de la región, lejos de la urgente tarea de reemplazar el sistema financiero global. En el peor de los casos, encajaría en la poítica británica de vieja data de legitimizar y otorgar un reconocimiento de facto al cartel de las FARC, desestabilizando a la misma Colombia, lo que significarí a u gran paso hacia la desintegración nacional y regional.

El plan, como se anunció, es que un avión de transporte venezolano y dos helicópteros pintados para la ocasión con la insignia de la Cruz Roja, transportará a los representantes de la Cruz Roja y de siete países que fungen como "garantes", más los medios informativos, a Villavicencio, Colombia. Ahí, las FARC habrán de proporcionar a los pilotos de los helicópteros con las coordenadas del lugar donde se dejará en libertad a los rehenes. Luego, ellos habrá de trasladarlos por aire a Venezuela donde Chávez los recibirá personalmente. Los garantes para la operación reunidos ahora en Caracas son el ex presidente argentino Néstor Kirchner; un alto colaborador del presidente brasileño Lula da Silva, Marco Aurelio García; la viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales de Bolivia, Sacha Llorenti; un ex ministro enviado por el presidente Rafael Correa de Ecuador; los embajadores de Francia y Cuba en Venezuela; y un ex ministro del interior de Venezuela. También se les unirá un representante del Gobierno colombiano.

Las personas a ser liberadas son Clara Rojas, candidata vicepresidencial secuestrada en febrero del 2002 junto con su compañera de fórmula la francocolombiana Ingrid Betancourt; el hijo de tres años de Rojas; y la ex senadora Consuelo González de Perdomo, cautiva desde septiembre del 2001. Decenas más siguen cautivos en poder de las FARC.