Realization Grows That The Banking System Is Insolvent
December 17, 2007 (LPAC) — Este verano, mientras que los "especialistas" hablaban en los medios informativos sobre una "crisis de hipotecas de alto riesgo", y que se podía contener, Lyndon LaRouche decía que el sistema financiero global ya se había desplomado, que el sistema en su totalidad, incluyendo el sistema bancario, es insolvente. Ahora, después de transcurridas unas veinte semanas e innumerables intervenciones infructuosas de los gobiernos y los bancos centrales más importantes del mundo, cada vez más personas están empezando a admitir que el sistema es el que está mal. Lo que sigue es una selección de las más destacadas admisiones públicas de que ya no se trata de una "crisis de liquidez" sino de "insolvencia":
David Ignatius, The Washington Post, 16 de dic.: La acción concertada de los bancos centrales "es señal de su nerviosismo... El objetivo no es tanto impedir una caída —los banqueros no están seguros de que sea posible, ni deseable— sino mitigar sus efectos... Lo que asusta ahora a los banqueros centrales es la evaporación de la confianza en el sistema. Los bancos no creen en los números de los otros; dado que nadie conoce el valor real de los activos respaldados en hipotecas que todos tienen, suponen lo peor".
Ignatius dice que un prominente operador de apuestas financieras se mantuvo fuera del mercado el día que se anunció el mecanismo de refinanciamiento de los bancos centrales, porque no estaba seguro qué hacer, dado que las transacciones que se veían sensatas a las 10:00 a.m. se habían tornado erróneas para el mediodía. Lo que el corredor realmente quería es salirse, admite: "si alguien comprase todas mis posiciones, largas y cortas, se las daría".
Editorial de The Washington Times, 16 de dic.: Las acciones que adoptaron los bancos centrales "no dejan lugar a duda que sus planificadores creen estos son tiempos desesperados. En realidad, la crisis mundial de liquidez-solvencia ha empeorado en semanas recientes... el temor y el pánico se ha apoderado de los mercados... Dado que nada ha aliviado la tensión en los mercados financieros, no existe certeza de que los esfuerzos desesperados que realizan los bancos centrales más grandes del mundo serán suficientes. Estos son, ciertamente, tiempos desesperado".
Wolfgang Munchau en el diario londinense The Financial Times, 16 de dic.: En vez de darle seguridd a los mercaos, las medidas de los bancos centrales "tuvieron el efecto opuesto. Resultó que los participantes en el mercado no son infinitamente estúpidos. Ellos saben, por conocimiento propio, que, en el fondo, esto no es una crisis de liquidez... Es toda una crisis de solvencia que surgió porque estallaron simultáneamente dos burbujas gigantescas y vinculadas entre sí —una en los inmuebles, otra en el crédito— lo cual dejó a los bancos y a los inversionistas al borde de la bancarrota, algunos colgando de las uñas. Sin embargo, los bancos centrales no ofrecen nada en esta fase para aliviar la crisis de solvencia. Así que el mensaje de la semana pasada es que los bancos centrales no tienen un plan de juego".
Anatole Kaletsky, en el Times de Londres, 17 de dic.: Las medidas de los bancos centrales "probablemente serán sólo el precursor de operaciones mucho más importantes, pero controversiales, para asegurar la 'solvencia' del sistema financiero internacional. La distinción entre los problemas de iliquidez y de solvencia, que es lo que se ve como el siguiente desafío para las autoridades monetarias en todo el mundo", se ilustra en el caso del banco Northern Rock, que "parecía inicialmente una crisis de liquidez" pero ahora se ha descubierto un "problema de solvencia". "Desde el verano la esperanza ha sido que el proceso de establecer un nuevo valor menor para los activos hipotecarios se prolongaría hasta fin de año, después de lo cual los bancos que salieran severamente heridos captarían capital de los inversionistas y retornarían a las operaciones normales en el año venidero... este supuesto resultó demasiado optimista... la crisis de liquidez del verano se ha convertido en una pérdida de confianza en la solvencia a largo plazo de los bancos del sistema bancario globa".
La única manera de romper este "círculo vicioso" es que los bancos convenzan a los inversionistas que sus balances de fin de año "ofrecen un panorama honesto de sus pérdidas potenciales y las nuevas necesidades de capita". Si no, "casi con toda certeza los gobiernos tendrán que intervenir directamente para ponerle un piso a los valores hipotecarios, suscribiendo la solvencia, al igual que la liquidez, de los bancos... Si los bancos, sus auditores y accionistas, no pueden hacer eso con rapidez, entonces se hará inevitable la intervención de los gobiernos para suscribir la solvencia y la liquidez de los bancos", conclue Kaletsky.
John Waples, en el diario londinense Times del 16 de dic.: "Esta es la peor crisis financiera desde 1972", dijo el presidente de uno de los bancos británicos más grandes en una conversación confidencial "muy perturbadora". La ayuda financiera por $100,000 millones de dólares por parte de los bancos centrales no sería suficiente, dijo. Muchas de las compañías compradas durante los últimos dos años, ya no valen lo que se pagó por ellas, lo cual aumentará las pérdidas de losbancos.
Roger Bootle, en el diario londinense Daily Telegraph del 17 de dic.: "En el fondo de toda esta cuestión está la distinción entre liquidez y solvencia, y la relación entre ambas... una crisis de liquidez puede surgir de temores irracionales y conductas de manada... Dicha crisis general de liquidez, puede entonces provocar dificultades en la economía real. En el mundo financiero los bancos pueden ser llevados al borde de la insolvencia, o más allá... los bancos centrales pueden prestar dinero hasta el despilfarro, pero eso no enfrentará el problema fundamental. El problema fundamental es que los activos tienen un un valor menor".
"Los bancos aportan la savia de la economía: el crédito. Así que cuando el sistema bancario está dañado, el impacto se difunde potencialmente a todo el sistema económico. Es equivalente a interrumpir el suministro eléctrico... Esta es la razón de por qué, en momentos claves de la historia financiera, los gobiernos han tenido que intervenir y en efecto nacionalizar los bancos. Y esta es la razón de por qué, al estructurar una recuperación financiera, la deuda vieja tiene que separarse de los nuevos préstamos... La situación actual tiene las cualidades de esos grandes acontecimientos económicos, como la debacle ERM, de no sólo hacer estragos en el sistema financiero sino de alterar las vidas de millones, destruir reputaciones, reconfigurar instituciones y voltear consensos políticos".
Gillian Tett y Paul J. Davies, en el diario londinense Financial Times del 16 de dic.: Están "implosionando" partes del "mundo oculto" de la banca; la plétora de SIVs, CDOs y otros vehículos extracontables que nunca han sido parte del sistema bancario "oficial", pero que constituyen una de las "causas fundamentales de la turbulencia". El papel de este "sistema bancario fantasma" se ha expandido con rapidez en los años recientes, permitiéndole a los bancos empaquetar sus portafolios de préstamos en bonos y sacarlos de sus libros de contabilidad, y este sistema fantasma "ahora se hunde a una velocidad mayor a la que creció".
"Lo que estamos atestiguando es esencialmente la desintegración de nuestro sistema bancario moderno", dijo Bill Gross, presidente de Pimco, el fondo de bonos más grande del mundo.